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Maestro del Mes LAO TSÉ EL Tao
El Tao que puede expresarse
no es el Tao eterno. El nombre que puede pronunciarse No es el nombre eterno. El Òno serÓ es el comienzo del Cielo y de la Tierra, Y el ÒSerÓ, la madre de los seres individuales. El camino del No-ser Lleva a contemplar la maravillosa esencia. El del ser, a contemplar los espacios limitados. Originalmente, los dos son uno Su única diferencia radica en el nombre La unidad de ambos se denomina misterio. El enigma más profundo del misterio Es la puerta por donde entran todas las maravillas.
Comentario: El Tao... ¿qué es el Tao? Los traductores se han devanado los sesos a través de los tiempos tratando de definirlo: el Origen, Dios, el Orden Universal... todo eso y más. Y la frase nos dice, ÒEsoÓ... no es transmisible, no es explicable con palabras y, más aún, no podemos comprenderlo con la mente. ÁQué frustrante para la mente occidental, acostumbrada a comprender y a explicar todo! El Tao te Ching es, en mi muy personal opinión, el texto que mejor transmite el Eterno Misterio. De hecho, leerlo me sobrecoge, me pone piel de gallina. Lao Tsé debe haber sido un hombre absolutamente extraordinario, excepcional, en la historia de la consciencia: no le veo un igual. En pocas palabras, de tremenda precisión, transmite lo intransmisible. ÒEl Tao que puede expresarse no es el Tao eternoÓ: en esta sola frase lo dice todo. Ni siquiera intenta explicar el Misterio, pues el Misterio es inexplicable.
El bla-bla esotérico, tan en boga en nuestros días, es un intento vano, superficial y hasta irrespetuoso con el Gran Misterio. El Gran Misterio puede ser experimentado, pero no transformado en palabras. Se dice que el Buda dio una charla de horas de duración intentando explicar lo que el Gran Misterio no es -ya que no es posible explicar lo que sí es-. Y los místicos de todos los tiempos se han afanado en transmitir a sus discípulos lo que han experimentado, con bastante poco éxito: ¿cuántas personas realmente comprendieron lo que Jesús, Mahoma, Buda y tantos otros han intentado transmitir? Probablemente, muy pocas; si no, aberraciones como las Cruzadas, la Inquisición, las jihads y los fundamentalismos de todo tipo simplemente no existirían. ¿Y por qué no fueron comprendidos? Porque el Misterio no puede ser expresado.
Y el texto sigue: Ser y No-ser... ¿a qué se refiere? A lo manifiesto y a lo inmanifestado. El Divino Origen -de donde proviene todo lo que vemos- es esta esencia inefable a la que se refiere el texto; de ella provenimos y a ella iremos cuando dejemos este cuerpo, a ese océano que es el Origen, lo inmanifestado. De este Origen se manifiestan todas las cosas (El Òno serÓ es el comienzo del Cielo y de la Tierra): no hay nada que no provenga de allí. Rajneesh (Osho) decía que la distinción entre lo espiritual o lo no espiritual es absurda: o bien todo es espiritual o nada lo es. Apenas dividimos, caemos en el mismo tremendo error que ha sido el origen de todas las guerras religiosas: el mal y el bien, lo espiritual y lo no espiritual, tu Dios y el mío, etcétera. Un tremendo espejismo. La verdad enunciada por Lao Tsé implica: el origen de absolutamente todo es único. No hay un Alá y un Dios cristiano, por ejemplo: son absolutamente el mismo con distintos nombres. Y el Tao es otro nombre para lo mismo.
Alejandro Celis Noviembre 2001
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